Primeros... Terceros


Este texto, en su primer borrador, comenzaba de otra manera, con otro arranque; pero anoche llegaron a mi móvil estas palabras: “Otra vez más me quito el sombrero y qué bueno es volver a ver al viejo rockero dar guerra!!!. Os lo habéis currado mucho, disfrútalo”. Gon, la mano, la cabeza, que mueve los hilos, programa los entrenos, se preocupa por nuestro estado, nos grita, nos susurra, nos da caña y nos anima, es quien las firma. En el fondo esas palabras resumen 4 meses de trabajo.Tras terminar sensiblemente lesionado en Madrid, y tras el periodo de recuperación de esa rodilla izquierda, había dos chinchetas enganchadas en el calendario: El Europeo de Viena, 22 de febrero y la primera participación en Dobles, 22 de Marzo en Málaga. Superada la primera prueba, el compromiso de dobles era muy importante. Lidiar por libre, luchar contigo mismo, nada tiene que ver con participar en dobles, compromiso hacia tu compañero, suma de momentos de intensidad, ligeros descansos de recuperación y vuelta al ciento por ciento; entrega máxima para no fallar a la persona que lleva meses entrenando contigo marcado por la ilusión de hacer una gran prueba. Compromiso físico, mental y emocional. Lucha máxima, entrega máxima, porque tu desfallecimiento supone sobrecarga para quien está corriendo a tu lado. No aburriré con los diversos estados anímicos, emocionales y físicos por los que uno pasa, en las 48 horas previas, y el dia de la competición, hasta llegar a FINISHER. Y aunque no quieras, tras todo el curro que llevas detrás, te marcas unos objetivos; tenía en mente que bajar de 1h 10’ sería un marca aceptable (hablo de mi, porque Diego, mi compañero, es un puto galgo que podría reventar los cronos de manera feroz); en los mejores sueños, en esos momentos donde te vienes arriba, veía una marca guapa rondar, por abajo, 1h 08’. Nuestro tiempo en Málaga fue 1h 05’ 05”. Brutaaaaaaaaaal. 

Y de repente la siguiente paranoiaaaaaa. Ese tiempo es de cajón!!!!! No había querido mirar los tiempos de la gente que había corrido el viernes (nosotros lo hicimos el sábado) porque quería disfrutar de la prueba, sin presiones, sin más presiones añadidas de las que ya traía. Pero terminar con esos tiempos te hace buscar rápidamente la aplicación de Hyrox para ver como fue el viernes. Guauuuuuu, superamos en medio minuto el mejor tiempo del viernes. Nos ponemos primeros!!!!!! Salimos en la primera wave (agradecer en este punto la sana disputa con dos suecos, dos galgos, grandísimos atletas, con los que fuimos luchando toda la prueba y que sin duda nos hicieron exprimirnos a tope), por lo tanto quedaba toda una larga y nerviosísima espera hasta que entrara la última pareja. Jodeeeeer que dura es esta espera…actualizando, refrescando la app cada 20 segundos. Espera que empieza a convertirse en insoportable cuando ves que dos máquinas te quitan el primer puesto (nos sacaron minuto y medio).. y que, casi rozando el final de la prueba de dobles, otra pareja nos apea del segundo puesto por tan solo 10 segundos. Vengaaaaaaa, todos atrás a defender con uñas y dientes la tercera plaza, ese cajón que no sabemos que tiene pero te da un chute único.

Se consiguió; fuimos terceros en un magnífico fin de semana de Hyrox. Diego, compañero, eres muy grande, luchador incansable, referencia. Estaremos en mil batallas mientras tú quieras.